El Monasterio de Sant Pere de Rodes
Visita el Monasterio de Sant Pere de Rodes en el Port de la Selva, Alt Empordà
El Monasterio de Sant Pere de Rodes es uno de los monumentos más impresionantes del Alt Empordà y una visita imprescindible en la Costa Brava. Situado en la montaña de Verdera, dentro del Parque Natural del Cap de Creus, ofrece unas vistas espectaculares sobre el Mediterráneo y el golfo del Port de la Selva.
Este monasterio benedictino, construido entre los siglos IX y XII, es una joya del románico catalán y un lugar cargado de historia, espiritualidad y leyendas. Pasear por sus claustros, su iglesia o las antiguas dependencias monásticas es un auténtico viaje al pasado.
Un tesoro histórico en el corazón del Cap de Creus
El recorrido por el monasterio permite conocer cómo vivían los monjes benedictinos y descubrir la importancia espiritual y económica que tuvo este lugar en la Edad Media. Desde su mirador principal se puede contemplar una de las panorámicas más impresionantes del Empordà, con el mar y las montañas en perfecta armonía.
- Ubicación: En el municipio de El Port de la Selva, Girona.
- Acceso: Se puede llegar en coche hasta el aparcamiento situado cerca del monasterio, o a pie mediante rutas de senderismo que recorren el Cap de Creus.
- Entradas: Se pueden adquirir en la entrada o en la web de Patrimoni Cultural de Catalunya.
Es un lugar ideal para quienes buscan cultura, naturaleza y tranquilidad, y combina perfectamente con una parada gastronómica en el Restaurante Sant Pere de Rodes, situado dentro del mismo recinto.
Comer en el Monasterio Restaurante Sant Pere de Rodes
Después de recorrer el monasterio, no hay mejor forma de completar la experiencia que disfrutando de una comida con vistas al Mediterráneo.
El Restaurante Sant Pere de Rodes se encuentra dentro del recinto, ofreciendo cocina mediterránea elaborada con productos locales y vinos con D.O. Empordà.
Desde su terraza panorámica podrás contemplar el Port de la Selva, Vilajuïga y todo el Cap de Creus mientras degustas platos que combinan tradición y producto de proximidad.
Tanto si vienes en pareja, en grupo o con la familia, encontrarás un espacio acogedor donde relajarte tras la visita.
Un destino ideal para descubrir la esencia del Empordà
A pocos kilómetros se encuentran localidades emblemáticas como El Port de la Selva, Llançà, Cadaqués, Roses o Vilajuïga, lo que lo convierte en un punto perfecto para una excursión o escapada de un día.
Ya sea por su valor histórico o por la experiencia culinaria que ofrece el Restaurante Sant Pere de Rodes, este lugar te invita a disfrutar del Empordà con los cinco sentidos.
